ERNESTO LÓPEZ VILLAMIZAR APORTES

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domingo, 14 de marzo de 2021

 

T e l e t r a b a j o  y   N a t u r a l e z a  H u m a n a

 

Hablar de cualquier actividad que realice el ser humano, sin tomar en cuenta lo humano de este pareciera una construcción  incompleta. Una construcción incompleta porque la premisa imprescindible parafraseando al filósofo Martin Heidegger (2008) es que todo lo humano es una construcción a través del lenguaje del ser humano. En este orden de ideas el tema que hoy en día se encuentra en el tapete qué es el teletrabajo no escapa de esta consideración.

Esta consideración entonces me lleva también a traer a colación al estratega Sun Tzu (2003),  quien expresa que para ganar una batalla el General, tiene que conocer al enemigo y así mismo,  aclaro,  en este caso no cabe la palabra enemigo ni la palabra batalla,  pero si es pertinente su sustitución por el otro y por la situación de uso intensivo de las tecnologías cuyo resultado entre otros es el teletrabajo. lo antes indicado lo uso como introito para bordar la concepción del aprehendizaje, terminó que interpretó como  aquella actitud  de hacerse parte de la cosa que nos interesa;  En otras palabras del teletrabajo, no verlo desde afuera sino hacernos parte de él, entonces hacernos parte de él implica aprehender el teletrabajo,  Pero esto conlleva a considerar que aprehender, pasa primero como proceso cognitivo por identificar las piezas que lo constituyen y luego hacernos parte de él “aprehender”,  así podemos decir que estas piezas a identificar son todas las herramientas digitales, las tareas a realizar y la más importante el individuo,  el ser humano que interactúa con nosotros para la materialización del objeto del teletrabajo,  en este sentido, si el asunto medular es el empleo de una herramienta tecnológica para la interacción, con otros seres humanos,  donde está escindida la presencialidad  del otro, pero que nos vemos en la necesidad de llegar a él con igual efectividad como si estuviéramos a su lado,   ello entonces,  obliga a que haya una comunicación efectiva y clara entre ambas partes en la que se transmite el mensaje,  esta transmisión de mensajes pasa por una elaboración previa  que nace en nuestro interior y que tiene como objeto llevar un símbolo a otro ser humano  que debe interpretar qué le estamos queriendo decir, En este orden de ideas entonces el inicio de este proceso se da en el hecho  de la elaboración interna de dicho mensaje,  pero esto pasa por dos premisas;  1:  que estemos claros en qué queremos decir,  2: que sepamos cómo elaborar el mensaje para que el otro lo entienda y lo aprehenda, por tal motivo entonces me voy a referir a estos dos procesos por separado y  algunos elementos que en él intervienen, parafraseo nuevamente a Sun Tzu (op. cit) para iniciar esta idea “ conócete a ti mismo y a tu interlocutor y  lograrás una comunicación ideal”  se cumplirá el objeto del aprehendizaje del teletrabajo.

No obstante lo anteriormente expuesto plantea una interrogante  ¿Cómo conocerme a mí mismo? la respuesta la voy a tomar  de una teoría del comportamiento humano  conocida como la ventana de Johari,  esta concepción considera 4 ventanas específicas 1: aquello que sabemos de nosotros y los demás también saben de nosotros,  2:  aquello que los demás saben de nosotros y nosotros no conocemos,  3: aquello que conocemos de nosotros y lo demás no conocen nuestro  y 4:  aquello que ni nosotros, ni los demás saben de nosotros,  hago hincapié en este último aspecto sugiriendo que debemos hacer   una exhaustiva introspección para poder iniciar ese proceso de autoconocimiento,  pero ese proceso de introspección tenemos que estar claro qué nos va a llevar por lo que dice Edgar Morín (1990, 1999) una caverna insondable qué representa nuestro interior. Ello tenemos que verlo desde lo  biológico,   donde entran en juego dos elementos primordiales,  uno, dependemos de unos códigos genéticos que han venido copiándose desde el inicio de nuestra existencia o quizás antes,  poseemos un órgano qué es el cerebro donde interactúan  millones de neuronas  para generar una respuesta a los innumerables símbolos que recibimos a cada instante,  también nuestro corazón que según recientes estudios científicos tiene injerencia en la conformación de nuestra conducta y por lo tanto de cómo respondemos a los diferentes estímulos que recibimos.

Pero, a esto  le agregamos el elemento cósmico que según serios estudios científicos nos derivamos de una gran explosión denominada Big Bang,  por lo que  tenemos un origen común y por lo tanto muchas cosas en común,  también interviene otro elemento;  continuamente estamos recibiendo mensajes del exterior  que van grabándose en nuestro cerebro y en nuestro corazón y nos predispone a responder a diferentes estímulos o mensajes que recibimos, pero que desde una configuración previa que solo nos permite ver de este mensaje las característica que nuestro sistema interpretativo está en capacidad identificar,  estas consideraciones entre otras nos llevan a entender que por una parte somos un ser único,  porque cada quien ha ido viviendo experiencias y conformándose un código de conducta de manera consciente e inconsciente,  pero también, somos un ser cósmico, biológico según Edgar Morín (op. cit) y tenemos muchos elementos en común,  entender entonces eso somos uno y somos todos pongo un ejemplo: si yo entro a una reunión social observaré que todos tienen una conducta similar en cuanto a los comportamientos que dicha situación exige, pero cuando ingresamos a lo individual de cada quien  tendrá sus particularidades propias donde hay elementos diferentes y elementos similares, que les permiten ser parte de dicha reunión  y por lo tanto  se da el uno y el todo.

                De esta manera para comprender el asunto del aprenhedizaje en el teletrabajo, los invito a realizar este ejercicio de intentar mirarnos desde nuestros adentros, identificar en qué cosas nos diferenciamos y en qué  cosas somos iguales, cómo aprendemos y cómo aprehendemos, a respetar  las diferencias  y a aprovechar las coincidencias  desde un proceso de interpretación del  otro que como ser humano,  posee las mismas características antes señaladas. Ello nos llevará a centrarnos en elementos comunes en los cuales podremos sumar nuestras fortalezas,  generar el efecto sinérgico para obtener el máximo aprovechamiento de las tecnologías de la información y de la comunicación que permitirán aprehender el teletrabajo y realmente hacernos parte de él.

Referencias

Fritzen, Silvino. (1987). La ventana de Joharí. Editorial SAL TERRAE (7ª  edición).  Maliaño

Heidegger, M. (2008).  El ser y el Tiempo. (2da edición. 10ta reimpresión). FONDO DE CULTURA ECONÓMICA. México D.F.

Morín E. (1990). Introducción al Pensamiento Complejo. Editorial Gedisa. Barcelona España

----------------------- (1999). Los Siete Saberes Necesarios para la Educación del Futuro. Editorial SANTILLANA. Bogotá.

-------------------------. Con la Cabeza Bien Puesta. Editorial Nueva Visión. Buenos Aires.

Sun Tzu. (2003).  El Arte de la Guerra. Biblioteca virtual universal.

 

 

 

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